DEFENSORAS
Las fotografías de esta muestra retratan a mujeres Defensoras de DDHH y referentes comunitarias desde una mirada anticolonial, feminista e interseccional. Mujeres que enfrentan, desde distintos territorios, las consecuencias de un sistema capitalista global basado en el extractivismo, el despojo, las fronteras, el racismo y la explotación de cuerpos y territorios. Sus luchas no son individuales: cada una de ellas representa procesos colectivos de resistencia construidos junto a sus comunidades, organizaciones y pueblos frente a las múltiples violencias ejercidas por Estados, empresas transnacionales y estructuras patriarcales.
A través del retrato se busca no solo mostrar un rostro, sino también reconocer las memorias, historias y territorios que estas mujeres defienden. Sanadoras, campesinas, lideresas indígenas, mujeres racializadas y afrodescendientes, comunicadoras populares y guardianas del agua y del bosque y de la cosmovisión; esta selección reúne voces diversas unidas por una defensa común de la vida, la tierra y la justicia social.
La exposición ha sido construida desde la escucha, el encuentro y el respeto a los tiempos y espacios de cada defensora. Más que producir imágenes, el proceso fotográfico busca acompañar y documentar realidades vinculadas a distintas geografías, lenguas, espiritualidades y formas de organización colectiva. Lejos de una mirada victimista, estas fotografías hablan de dignidad, resistencia y esperanza. En un mundo marcado por la guerra, el desplazamiento forzado y la mercantilización de la vida, estas mujeres sostienen otros futuros posibles.
IMANOL BUENO BERNAOLA, escritor y fotógrafo
Las mujeres representan una parte muy importante de las personas defensoras de los derechos humanos en todo el mundo. Están en primera línea de la defensa del territorio, los bienes comunes, los derechos de los pueblos indígenas, la justicia ambiental, la igualdad de género y los derechos sexuales y reproductivos. Su compromiso resulta esencial para construir sociedades más justas, inclusivas y democráticas.
A lo largo de la historia, las conquistas sociales nunca han llegado por sí solas. Han sido fruto del esfuerzo, la organización y la valentía de miles de personas. Los derechos han tenido que conquistarse y defenderse frente a quienes pretendían arrebatarlos.
Sin embargo, defender los derechos humanos sigue teniendo un alto coste. En numerosos países, las personas defensoras sufren procesos de criminalización, persecución, amenazas, campañas de desprestigio, encarcelamientos, exilios forzados e incluso asesinatos. En el caso de las mujeres, estas violencias suelen verse agravadas por discriminaciones y agresiones específicas relacionadas con el género, que afectan también a sus familias y comunidades.
Ante esta realidad, esta exposición, impulsada por Kultura Communication y Desarrollo (KCD ONGD), quiere reconocer y visibilizar la labor de las mujeres defensoras de los derechos humanos. Pero también invita a reflexionar sobre una cuestión fundamental: ¿qué papel podemos desempeñar desde nuestros propios contextos para apoyar su labor y contribuir a la defensa de los derechos humanos?
KCD ONGD, Kultura, Communication y Desarrollo.
DIGNIDAD

NADIA DOMINGUEZ PASCUALES
(Colombia)
Doctora en Derecho y defensora de los derechos de las mujeres con diversidad funcional manifiesta, impulsa un feminismo inclusivo e interseccional desde el ámbito político.
“Las mujeres con discapacidad sufrimos una doble o triple discriminación constantemente invisibilizada incluso dentro del feminismo.”
Jurista, investigadora y activista por los derechos de las mujeres con diversidad funcional física, Nadia Domínguez Pascuales ha dedicado buena parte de su trabajo a hacer visible una realidad frecuentemente ausente de los debates públicos: la escasa presencia de estas mujeres en los espacios de representación y decisión política.
Nacida en Barranquilla, Colombia, y afincada en Euskadi, donde continuó su formación académica tras homologar sus estudios de Derecho, orientó su trayectoria investigadora hacia un ámbito que conoce de primera mano. Su experiencia personal, unida a una profunda conciencia social, la llevó a preguntarse quiénes participan realmente en la construcción de las políticas públicas y quiénes permanecen fuera de los focos.
Su investigación doctoral ha documentado la limitada representación política de las personas con diversidad funcional manifiesta en España, poniendo especial atención en la situación de las mujeres. A través de este trabajo ha evidenciado no solo la infrarrepresentación existente, sino también las barreras, prejuicios y silencios que continúan condicionando la participación de muchas mujeres en la vida pública.
Nadia defiende la necesidad de un feminismo plenamente inclusivo, capaz de reconocer la diversidad de experiencias que atraviesan a las mujeres. Frente a enfoques paternalistas o asistencialistas, reivindica el derecho a la participación, la autonomía y el reconocimiento social y político.
Su labor combina investigación, reflexión crítica y compromiso cívico. Más que ofrecer respuestas definitivas, busca abrir espacios de conversación sobre una realidad largamente ignorada y contribuir a que ninguna mujer quede excluida de la ciudadanía plena por razón de su diversidad funcional.

AYA ZOUHAIR
(Marruecos)
Actriz y cantante marroquí. Tras migrar siendo menor, resistió la exclusión y la precariedad mientras luchaba por estudiar y construir un futuro digno.
“Pensé que cruzar la frontera era escapar del miedo, pero el miedo siguió acompañándome mucho tiempo.”
Aya Zouhair nació en Tetuán, Marruecos, y siendo todavía adolescente emprendió junto a su hermana y una amiga el viaje hacia Ceuta. Como muchas jóvenes del norte de África, buscaba la posibilidad de construir una vida con mayores oportunidades y autonomía. Aquel paso marcó el inicio de un recorrido atravesado por la incertidumbre, la precariedad y la necesidad constante de tomar decisiones difíciles.
Tras su llegada a España pasó por centros de menores, albergues, viviendas precarias y periodos de gran vulnerabilidad. Durante esos años afrontó obstáculos administrativos para regularizar su situación, experiencias de discriminación y condiciones de vida especialmente duras. Pese a ello, continuó buscando espacios desde los que reconstruir su proyecto vital, estudiar y encontrar estabilidad.
Su historia se dio a conocer a través de reportajes, documentales y testimonios públicos que acercaron a la sociedad la realidad de muchas personas migrantes jóvenes. Más allá de las cifras y los debates sobre las fronteras, su experiencia muestra las consecuencias humanas de los procesos migratorios: la separación familiar, la fragilidad económica, el desarraigo, el miedo y también la capacidad de resistencia.
Aya representa a una generación de jóvenes que han crecido entre dos orillas, construyendo nuevas formas de pertenencia sin romper el vínculo con sus raíces. Hoy continúa desarrollando su propio camino personal y creativo, formándose como cantante y actriz. Al compartir su experiencia, ha contribuido a visibilizar la realidad de la infancia y la juventud migrante, transformando una vivencia personal en una herramienta de conciencia colectiva sobre la dignidad, la acogida y los derechos humanos.
TERRITORIO

DALILA ARGUETA
(Honduras)
Activista y defensora del territorio y del río Guapinol. Integrante de la Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en Honduras y de la IM-Defensoras.
“La madre tierra es la vida misma; defender el territorio es defender la dignidad y el futuro de nuestras comunidades.”
Dalila Argueta nació en Guapinol, una comunidad del norte de Honduras estrechamente ligada a las montañas y a las aguas que sostienen la vida de miles de personas. Su compromiso con la defensa del territorio surgió de esa relación cotidiana con la tierra y de la convicción de que los bienes comunes no pueden convertirse en mercancía.
Cuando un proyecto minero fue autorizado en una reserva natural de la que nacen numerosas fuentes de agua para la región, la comunidad de Guapinol se organizó para proteger su entorno y exigir el respeto a sus derechos. Dalila participó activamente en ese proceso colectivo de resistencia, impulsado por vecinas y vecinos que denunciaron los impactos ambientales de la explotación y reclamaron su derecho a decidir sobre el futuro de su territorio.
La respuesta a esta movilización estuvo marcada por la represión, la criminalización y la persecución de quienes encabezaban la defensa comunitaria. Las amenazas contra su vida obligaron a Dalila a abandonar Honduras y continuar su labor desde el exilio. Desde entonces, ha mantenido viva la denuncia de lo ocurrido en Guapinol y ha fortalecido su participación en redes de defensoras de derechos humanos y ambientales.
Actualmente reside en Bizkaia, donde continúa articulando alianzas y espacios de solidaridad con otras luchas. Su experiencia pone de manifiesto los riesgos que afrontan quienes defienden la tierra y el agua frente a intereses económicos de gran escala, pero también la fuerza de la organización colectiva, el cuidado mutuo y la resistencia comunitaria como herramientas para sostener la vida.
Su trayectoria recuerda que la defensa del agua, del territorio y de la vida no es únicamente una causa ambiental, sino también una forma de proteger la memoria, la dignidad y el futuro de las comunidades.

ANSELMA MARGARITO
(México)
Joven defensora otomí. Participa en la Casa de los Pueblos Samir Flores Soberanes defendiendo el derecho a la vivienda digna y los derechos indígenas.
“Nos mantenemos en resistencia porque no claudicamos, no nos vendemos y seguimos defendiendo a nuestra comunidad.”
Anselma Margarito es una joven indígena otomí y defensora comunitaria residente en la Ciudad de México. Hija de una familia migrante originaria de Querétaro, creció entre las dificultades que afrontan muchas comunidades indígenas desplazadas hacia los grandes centros urbanos: la precariedad habitacional, el racismo, la exclusión y la negación de derechos básicos como la vivienda, la educación o el acceso a servicios públicos en condiciones de igualdad.
Desde muy joven vivió de cerca las consecuencias de estas desigualdades. La discriminación sufrida por su familia por hablar otomí y mantener vivas sus tradiciones culturales marcó profundamente su conciencia social. Con el tiempo, esa experiencia se transformó en compromiso colectivo y en una firme defensa de los derechos de los pueblos originarios.
Durante los últimos años ha desempeñado un papel activo en la lucha de la Comunidad Otomí por una vivienda digna y por el reconocimiento de los derechos de las comunidades indígenas que habitan la capital mexicana. Como integrante de la Casa de los Pueblos y las Comunidades Indígenas “Samir Flores Soberanes”, surgida tras la ocupación del antiguo Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas en 2020, ha participado en procesos de organización, denuncia y resistencia frente al incumplimiento de compromisos institucionales.
Su voz se ha convertido en un referente para muchas mujeres indígenas que defienden su identidad, su cultura y sus derechos en contextos marcados por el racismo y la exclusión. Su trayectoria recuerda que la lucha por la vivienda, el territorio, la lengua y la dignidad forma parte de una misma defensa de la vida y de la justicia para los pueblos originarios.
CONFLICTO Y RESISTENCIA

JALDÍA ABUBAKRA
(Palestina)
Defensora feminista, anticolonialista y activista palestina nacida en un campamento de refugiados en Gaza. Fundadora de Alkarama y miembro de Masar Badil.
“Lo que ocurre en Palestina no es un conflicto: es colonización, ocupación y apartheid.”
Jaldía Abubakra forma parte de una generación de mujeres palestinas que han convertido el exilio en un espacio de organización, memoria y resistencia. Nacida en Gaza en el seno de una familia refugiada tras la Nakba de 1948, creció marcada por una historia colectiva de desposesión, desplazamiento y lucha por el derecho a existir en la propia tierra.
Su trayectoria está estrechamente vinculada al activismo político y a la defensa de los derechos del pueblo palestino. Desde el Estado español ha participado en numerosos espacios de solidaridad internacionalista y en iniciativas impulsadas por la diáspora palestina para mantener viva la memoria de Palestina y denunciar las consecuencias de la ocupación y el exilio.
Es una de las fundadoras del Movimiento de Mujeres Palestinas Alkarama, una organización feminista, laica y anticolonial que promueve la participación de las mujeres palestinas en los procesos de resistencia, fortalece redes de apoyo mutuo y combate los estereotipos que afectan a las comunidades árabes y palestinas.
Su compromiso abarca la defensa del derecho al retorno de las personas refugiadas palestinas, la libertad de las personas presas políticas, el fin de la ocupación y el reconocimiento del derecho del pueblo palestino a la autodeterminación. A través de campañas, encuentros, actividades de sensibilización y trabajo comunitario, contribuye a tejer vínculos entre distintas luchas por la justicia y los derechos humanos.
La trayectoria de Jaldía recuerda que la resistencia palestina también se construye desde la diáspora. Su labor demuestra cómo la memoria, la identidad y la organización colectiva pueden convertirse en herramientas para sostener la dignidad, preservar la esperanza y defender la vida frente al desarraigo y la injusticia.

MANSOURA BACHARI
(Sahara Occidental)
Activista saharaui y coordinadora de la Unión de Mujeres Saharauis en España. Defiende los derechos humanos y la autodeterminación del pueblo saharaui.
“Las violaciones de los Derechos Humanos contra las activistas saharauis ocurren a diario ante la mirada indiferente de la comunidad internacional.»
Mansoura Bachari es una activista saharaui comprometida con la defensa de los derechos humanos, la justicia y el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui. Su trayectoria está vinculada al trabajo desarrollado por las mujeres saharauis para preservar la identidad de su pueblo, fortalecer la organización comunitaria y mantener viva la reivindicación de una solución justa para el Sáhara Occidental.
Residente en España, participa activamente en espacios de sensibilización, solidaridad internacional y defensa de los derechos humanos, donde da a conocer la situación que vive la población saharaui tanto en los campamentos de refugiados como en los territorios ocupados. Su labor se desarrolla en colaboración con organizaciones sociales, feministas y de cooperación que trabajan por la visibilización de esta causa.
Forma parte de la Unión Nacional de Mujeres Saharauis y de redes de mujeres saharauis en el Estado español, desde las que impulsa iniciativas orientadas al fortalecimiento de la participación de las mujeres, la igualdad de oportunidades y la construcción de espacios de apoyo mutuo. En sus intervenciones destaca el papel fundamental que las mujeres han desempeñado en la educación, la organización social y la preservación de la memoria colectiva del pueblo saharaui.
Su voz forma parte de una larga tradición de liderazgo femenino que ha sostenido la vida comunitaria en contextos de exilio y desplazamiento. A través de su trabajo contribuye a tender puentes entre pueblos y movimientos sociales, recordando que la defensa de los derechos humanos, la dignidad y la libertad sigue siendo una tarea colectiva.

MARIE LUCÍA OLGA MONSHENEKE
(República Democrática de Congo)
Activista y feminista africana, cofundadora de FAMEK Elkartea. Desde Bilbao impulsa redes comunitarias y procesos colectivos junto a mujeres africanas migradas.
“Creamos redes y sinergias para fortalecernos juntas frente a la exclusión y la desigualdad.”
Marie Lucía Olga Monsheneke es una activista social y defensora de los derechos de las mujeres africanas residente en Bilbao. Originaria de la República Democrática del Congo, su trayectoria está marcada por la experiencia migratoria y por el compromiso de transformar las dificultades que afrontan muchas mujeres migrantes en espacios de organización, apoyo mutuo y empoderamiento colectivo.
Desde su llegada a Euskadi ha trabajado para visibilizar las desigualdades y formas de discriminación que afectan a las personas migrantes, especialmente a las mujeres africanas. Su labor denuncia las barreras que persisten en ámbitos como el acceso a la vivienda, el empleo o la participación social, así como los prejuicios y estereotipos que condicionan la vida cotidiana de quienes llegan desde otros países.
Es cofundadora y presidenta de FAMEK, la Asociación de Mujeres Congoleñas y Afrodescendientes en Euskadi, un espacio que promueve la igualdad de oportunidades, la defensa de los derechos humanos y el fortalecimiento de redes comunitarias entre mujeres. A través de actividades formativas, encuentros culturales y acciones de sensibilización, contribuye a crear puentes entre comunidades y a reforzar la participación de las mujeres afrodescendientes en la vida pública.
Para Marie Lucía, la migración es también una experiencia de resistencia y resiliencia. Su trabajo se orienta a desmontar los imaginarios racistas que pesan sobre las personas migrantes y a reivindicar la capacidad de las mujeres para organizarse, acompañarse y construir colectivamente nuevas formas de pertenencia, dignidad y ciudadanía.
AMENAZA Y PROTECCIÓN

FÁTIMA DJARA
(Guinea Bissau)
Activista por los derechos de las mujeres, presidenta de Dunia Musso y técnica de interculturalidad en Médicos del Mundo. Superviviente y denunciante de la mutilación genital femenina.
“Comprendí que la mutilación genital femenina no era tradición ni destino, sino una forma extrema de violencia contra las mujeres.”
Fátima Djara Sani es una activista, mediadora intercultural y defensora de los derechos de las mujeres nacida en Guinea-Bissau y residente en Nafarroa desde hace más de dos décadas. Procedente de una familia de etnia mandinga, fue sometida a mutilación genital femenina cuando era niña, una experiencia que marcaría profundamente su vida y que, años después, transformaría en una herramienta de denuncia y sensibilización.
Su trayectoria está vinculada a la prevención de la mutilación genital femenina y a la promoción de los derechos sexuales y reproductivos de mujeres y niñas, especialmente dentro de las comunidades migrantes africanas. Como mediadora intercultural ha desarrollado una intensa labor de acompañamiento, formación y diálogo comunitario, convencida de que la información, la educación y el trabajo colectivo son fundamentales para erradicar prácticas que vulneran los derechos humanos.
Ha impulsado asociaciones de mujeres africanas y participado en iniciativas de sensibilización dirigidas tanto a profesionales como a la sociedad en general, contribuyendo a abrir espacios de reflexión sobre igualdad, salud y derechos. Su trabajo se ha desarrollado también en Guinea-Bissau, donde promueve proyectos educativos orientados a las nuevas generaciones, a las que considera protagonistas indispensables de cualquier transformación social duradera.
Fátima ha convertido su historia personal en una herramienta de cambio colectivo. Su voz denuncia una violencia que afecta a millones de mujeres en el mundo, pero también reivindica la capacidad de las comunidades para cuestionar tradiciones dañinas y construir alternativas basadas en la dignidad, la libertad y la igualdad.

ADELA OMID
(Afganistán)
Joven afgana exiliada tras el regreso talibán en 2021. Comunicadora social y perteneciente a la etnia hazara, denuncia la pérdida de derechos y libertades de las mujeres.
“No olvidaré nunca aquel día; salí llorando de mi país porque me obligaron a marchar.”
Adela Omid pertenece a una generación de jóvenes afganas que crecieron creyendo que la educación podía abrirles un horizonte de libertad y participación en la vida pública. Nacida en Afganistán y perteneciente a la minoría hazara, desarrolló desde muy joven una profunda vocación por el estudio y la comunicación, convencida de que el acceso al conocimiento es una herramienta fundamental para transformar la sociedad.
Mientras cursaba estudios de Periodismo y comenzaba a trabajar en medios de comunicación, el regreso de los talibanes al poder en agosto de 2021 cambió radicalmente su vida. Como millones de mujeres afganas, vio desaparecer en cuestión de días derechos y libertades que habían costado décadas de esfuerzo colectivo. La persecución contra determinados grupos sociales, entre ellos la población hazara y quienes defendían una sociedad más abierta e igualitaria, obligó a Adela y a su familia a abandonar el país.
Evacuada por el Gobierno español, llegó a Asturias con apenas una mochila y la incertidumbre de quien ha sido arrancada de su hogar. Desde entonces ha reconstruido su vida en el exilio, aprendiendo una nueva lengua, incorporándose al mundo laboral y participando en espacios de sensibilización sobre la situación de las mujeres afganas.
Su voz denuncia las consecuencias humanas de un régimen que ha relegado a las mujeres al ámbito doméstico y restringido su acceso a la educación, el trabajo y la vida pública. Al mismo tiempo, representa la capacidad de resistencia de quienes, incluso lejos de su tierra, continúan defendiendo la dignidad, la igualdad y el derecho a decidir sobre su propio futuro.

KARLA GUEVARA
(El Salvador)
Transfeminista, abogada, postgrado en DDHH y Diversidad Sexual. Directora del colectivo Alejandría y secretaria general de la Federación Salvadoreña LGBTI.
“Ser una mujer trans en El Salvador también significa resistir diariamente la discriminación y la violencia institucional.”
Karla Guevara es abogada, transfeminista y defensora de los derechos humanos en El Salvador. Su trayectoria está vinculada a la lucha por el reconocimiento, la dignidad y la protección de las personas LGTBI+, especialmente de las mujeres trans, uno de los colectivos más expuestos a la discriminación, la violencia y la exclusión social en el país.
Como directora del Colectivo Alejandría y secretaria general de la Federación Salvadoreña LGBTI, impulsa procesos de acompañamiento, incidencia política y defensa jurídica orientados a garantizar la igualdad de derechos y combatir la transfobia institucional. Su trabajo denuncia las múltiples formas de violencia que afectan a las personas trans y reivindica el acceso pleno a la educación, el empleo, la salud, la participación política y el reconocimiento legal de la identidad.
Su nombre está asociado a uno de los avances más significativos para la comunidad trans salvadoreña: convertirse en la primera mujer trans del país en obtener una resolución judicial favorable para el reconocimiento de su identidad de género. Más allá de su dimensión personal, este logro abrió un camino de esperanza para muchas otras personas que continúan reclamando derechos fundamentales.
Karla entiende la defensa de los derechos humanos como una tarea colectiva. Desde una perspectiva feminista e interseccional, trabaja para construir una sociedad más justa e inclusiva, donde ninguna persona sea discriminada por su identidad o expresión de género. Su activismo recuerda que el reconocimiento legal es solo un paso dentro de una lucha más amplia por la igualdad, la libertad y el derecho a vivir una vida libre de violencia.
SOMOS FUTURO

YAYO HERRERO
(España)
Antropóloga, ingeniera, profesora y activista ecofeminista. Referente europeo del ecofeminismo y el ecosocialismo, defiende modelos de vida sostenibles y comunitarios.
“Reconocer nuestra vulnerabilidad es el primer paso para construir sociedades más justas y sostenibles.”
Yayo Herrero es antropóloga, ingeniera, profesora y una de las principales referencias del ecofeminismo y el pensamiento ecosocial en Europa. Desde hace décadas trabaja para visibilizar la estrecha relación que existe entre la crisis ecológica, las desigualdades sociales y la organización de los cuidados, proponiendo alternativas que sitúen la sostenibilidad de la vida en el centro de las decisiones políticas y económicas.
Su trayectoria combina la investigación, la docencia, la divulgación y la participación activa en movimientos sociales. Ha desempeñado responsabilidades en organizaciones ecologistas y educativas, contribuyendo a construir un pensamiento crítico que cuestiona un modelo económico basado en el crecimiento ilimitado en un planeta de recursos finitos.
El núcleo de su trabajo gira en torno a una idea sencilla y profunda: los seres humanos somos vulnerables, dependemos de otras personas para vivir y dependemos también de los ecosistemas que nos sostienen. Frente a la ficción de la autosuficiencia y la competencia permanente, reivindica la interdependencia, los cuidados y la ecodependencia como pilares de una sociedad más justa.
Sus reflexiones invitan a repensar qué entendemos por progreso, bienestar y desarrollo, alertando de los riesgos de una economía que ignora los límites de la naturaleza y desvaloriza los trabajos que hacen posible la vida cotidiana. Desde una perspectiva ecofeminista, propone construir comunidades capaces de cuidar de las personas y del planeta al mismo tiempo.
La defensa de Yayo Herrero es, en esencia, una defensa de la vida: de las relaciones que la sostienen, de los territorios que la hacen posible y de la responsabilidad colectiva de preservarla para las generaciones presentes y futuras.

JATOU FALL
(Senegal)
Feminista, antirracista, trabajadora social, activista e investigadora panafricanista. Integrante de la asociación sociocultural DEVENIR y promotora de redes comunitarias y pensamiento decolonial.
“Necesitamos desmontar el relato hegemónico blanco y recuperar la memoria histórica afrodescendiente.”
Jatou Fall es trabajadora social, investigadora y activista afrofeminista y panafricanista afincada en Bizkaia. Su trabajo se centra en la lucha contra el racismo estructural, la defensa de los derechos de las personas migrantes y la recuperación de las memorias afrodescendientes, especialmente aquellas que han permanecido invisibilizadas en los relatos oficiales.
Desde una perspectiva que entrelaza género, raza y justicia social, ha investigado la realidad de las mujeres africanas y afrodescendientes en Euskal Herria, así como las experiencias de las infancias migrantes y de las comunidades negras en el Estado español. Forma parte de la asociación sociocultural Devenir y participa en proyectos que buscan visibilizar la presencia histórica y contemporánea de las poblaciones africanas y afrodescendientes, contribuyendo a cuestionar los imaginarios que las sitúan en los márgenes de la sociedad.
Su activismo parte de una convicción fundamental: la necesidad de recuperar historias silenciadas y generar espacios desde los que las propias comunidades puedan construir y narrar sus experiencias. Para Jatou, la memoria es también una herramienta de transformación social, capaz de combatir prejuicios, desmontar discursos racistas y fortalecer la conciencia colectiva.
A través de la investigación, la formación y el trabajo comunitario, impulsa redes de apoyo y reflexión que promueven una sociedad más inclusiva y diversa. Su labor reivindica el derecho de las personas afrodescendientes a ocupar un lugar visible en la historia, la cultura y la vida pública, contribuyendo a construir relatos más justos y plurales sobre quiénes somos y de dónde venimos.

ROSI IXJAB CALEL
(Iximulew-Guatemala)
Joven defensora poqomchí e integrante de la UVOC, organización indígena que lucha por la defensa de los territorios ancestrales y el acceso a la tierra.
“Las mujeres indígenas estamos levantando la voz frente al despojo y la criminalización de nuestros pueblos.”
Rosa Ixjab Calel es una joven defensora de derechos humanos, comunicadora social e integrante del pueblo poqomchí de Guatemala. Su trabajo está ligado a la Unión Verapacense de Organizaciones Campesinas (UVOC), una organización indígena y campesina que acompaña a comunidades en la defensa de sus territorios, el acceso a la tierra y la protección de los bienes naturales frente a las amenazas derivadas del extractivismo y el despojo.
Como parte de una nueva generación de mujeres indígenas organizadas, Rosa participa en procesos de formación, comunicación comunitaria y defensa de los derechos colectivos de los pueblos originarios. Su labor contribuye a visibilizar las consecuencias que tienen los proyectos mineros, hidroeléctricos y agroindustriales sobre las comunidades rurales, así como las formas de resistencia que estas desarrollan para proteger su modo de vida, su cultura y su relación con la tierra.
A través de espacios de encuentro y articulación internacional, ha compartido la realidad que viven muchas comunidades indígenas en Guatemala, denunciando la criminalización, las amenazas y la violencia que enfrentan quienes defienden el territorio. Al mismo tiempo, reivindica el papel fundamental de las mujeres en la organización comunitaria y en la transmisión de conocimientos, lenguas y prácticas que sostienen la vida colectiva.
La trayectoria de Rosa refleja la fuerza de las juventudes indígenas que, desde sus territorios, impulsan formas de resistencia basadas en la memoria, la autonomía y el cuidado de la naturaleza. Su voz recuerda que la defensa de la tierra es también la defensa de la identidad, la cultura y el futuro de los pueblos.

